El jueves 21 de octubre se llevó a cabo la celebración de los 100 años de la Corporación Lindley S.A. y los 75 años de la bebida emblemática del Perú: Inca Kola. Así comienza la historia.
La familia Lindley, de orígenes ingleses, llegó a Perú con la esperanza de encontrar mejores condiciones de vida. Don José, cabeza de la familia, consiguió un empleo en la compañía de vapores The Pacific Steam Navigation Company, pero poco después pasó a trabajar en una fábrica de aguas gasificadas en el Callao. Luego empezó su primer negocio: un depósito de cerveza en el Cercado de Lima, y finalmente con sus ahorros decidió mudarse cerca de la planta de Backus en el Rímac. Ahí constituyó una empresa de gaseosas (1910), la cual distribuía sus productos a través de su depósito del Cercado de Lima. Compró un terreno de solo 200 m2 en el jirón Cajamarca, y fundó allí la fábrica La Santa Rosa.
Por fin Don José, junto a su extensa familia de cinco varones: José, Alfredo, Nicolás, Antonio e Isaac; tres mujeres: Martha, Victoria, Ana, y lógicamente su esposa, ya estaban encaminados al éxito de lo que hoy conocemos como la bebida del Perú: Inca Kola.
Al inicio tuvieron muchas marcas menores, como Prim-ola, Soda Water, Champagne Kola, Hopale, Kola Rosada, Ginger Ale, Lemon Squash, Orange Squash, Fresco Rista, Vimto y Delaware Punch. Sin embargo, ninguna de ellas destacó y honestamente nadie las extrañó cuando dejaron de existir.
En 1928 Don José decidió pasarle la posta su hijo mayor, José Jr., y en 1932 falleció. Con José Jr. a la cabeza, la empresa experimentó diversos cambios en cuanto a tecnología para poder competir con las otras embotelladoras. Sin embargo, a pesar de su excelente manejo administrativo y financiero, su mayor aporte fue la creación de un producto con el que quiso conmemorar los 400 años de la fundación de Lima (1935): Inca Kola. Lastimosamente apenas un año después de que los limeños la conocieran, falleció.
El siguiente hijo mayor, Nicolás, asumió el cargo. Este no sólo tuvo que lidiar con los rezagos de la crisis de 1929, sino que tuvo que enfrentar dos guerras mundiales y la dura competencia que suponía Coca-Cola que cada vez se posicionaba con mayor fuerza en el mercado mundial. Falleció en 1945 por problemas de salud. En solo 15 años habían fallecido tres líderes del grupo.
Isaac, hoy conocido como “El míster”, si bien no era el mejor hombre de negocios, sí tuvo claro que el objetivo debía ser adquirir el concentrado de Lima. Él mismo se dedicó a la producción y distribución de sus bebidas en la capital. Con ello, logró que Inca Kola se fuera posicionando y obtuviera presencia nacional. El consumo se fue masificando y la bebida popularizando. A la empresa le fue yendo mejor económicamente, lo que permitió una ampliación de la fábrica hasta el tamaño que tiene en la actualidad. Es así como se puede afirmar, sin quitar mérito a sus predecesores, que fue él el principal gestor de lo que ha llegado a ser Inca Kola y el grupo Lindley en sí.
Johnny, el hijo de Isaac, poco a poco fue ganándose un espacio en el manejo de la empresa y jugó un papel importante en el crecimiento de la compañía. Fue él quien tuvo la brillante idea de asociar a Inca Kola con la comida peruana, estrategia que hasta hoy es clave en el marketing de este producto. Se lanzó con el eslogan: “Inca Kola, la bebida de sabor nacional”.
Más adelante esta asociación se hizo más fuerte y hoy ya no sólo vinculamos a esta bebida con la comida peruana, sino con la cultura peruana en general. Para la época en la cual se comenzó a promover esta idea, era poco común diferenciarse por el sentimiento de peruanidad debido a que a lo importado se le otorgaba un mayor valor. Esta fue una decisión crucial en el éxito de Inca Kola.
Se realizaron nuevos comerciales, con frases como “El sabor de tu alegría”, “La fuerza de lo nuestro”, “El sabor que nos une” y “La bebida del Perú”. Comenzó a ganarse un lugar en los corazones de los peruanos y hoy vemos los resultados.
En el año 1989, durante el duro gobierno de Alan García, caracterizado por las devaluaciones y la caída de la demanda, se sumó la muerte de Isaac. Jhonny creyó que sería conveniente buscar alternativas para la gestión de la compañía debido a que su hijo Jhonny todavía estaba estudiando y él no podía hacerse cargo por sí solo.
En este contexto, y ante la propuesta de Coca Cola de integrarlos a su sistema embotellador, los gerentes independientes no dudaron en promover dentro del grupo familiar la aceptación de la oferta. Para 1999, esta alianza ya estaba establecida.
Respecto a la publicidad y el vínculo con la peruanidad que mencionamos previamente, no se puede dejar de mencionar que esta ha sido la razón más importante del éxito de la bebida. Veamos algunos afiches que muestran el sentir y la evolución de la misma.
Después de haber estudiado la evolución y desarrollo de la bebida nacional para comprender cómo es que llegó a posicionarse como la conocemos hoy, se puede afirmar que el proceso no fue fácil y que tardó varias generaciones, pero valió la pena ya que hoy está sembrada en el corazón de todos los peruanos.
Para mayor información acerca de la historia de esta bebida, visitar el artículo "La Apuesta de los Lindley" en la revista "Poder 360". http://www.poder360.com/article_detail.php?id_article=4933
Para mayor información acerca de la historia de esta bebida, visitar el artículo "La Apuesta de los Lindley" en la revista "Poder 360". http://www.poder360.com/article_detail.php?id_article=4933


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